Cuy, cui, cerdito o conejillo de
indias, Guinea Pig, cobaya o cobayo, es un animal que existe hace 5 millones de
años en el continente americano y fue domesticado hace más de 2000 años en la región
andina de Sudamérica con tres funcionalidades: familiar - tradicional, cultural
- espiritual, exhibición y compañía, los Incas ya conocían las propiedades de
este animalito y lo tenían como alarma de malos espíritus, alimento (ya que su
carne tiene propiedades anticancerígenas) y sobre todo lo usaban en las
actividades curativas.
Los INCAS para la llegada de los
españoles ya tecnificaron la crianza y consumo del cuy como símbolo de salud,
por lo que debemos entender que Perú lleva de ventaja 20 años al Ecuador en
temas de SALUD ANCESTRAL. ¿Sabías que antes de los Incas, los aborígenes del Ecuador
usaban la piedra Obsidiana (piedra negra) como espejo para hacer las limpias
creyendo que absorbía las malas energías? Pero ¿Qué tiene que ver una piedra en
todo esto? El cuy negro es comúnmente el más usado para hacer los rituales
curativos ya que dentro de los SABERES ANCESTRALES se cree que funciona como símil
de lo que padece el alma o en términos médicos como RAYOS X.
¿Pero en que consiste el ritual? Primeramente
asiste el paciente donde el curandero, éste último elige el cuy hembra para los
varones y macho para las mujeres, debe tener una semana de nacido, primero
esparce especias o sahumaría al enfermo para posterior pasar al animal frotándolo
por todo el cuerpo, haciendo oraciones. Una vez terminado, procede a abrir al animal
o con el cuchillo u otros curanderos/as más hábiles lo hacen con la uña del
dedo meñique, miran cuidadosamente e interpretan las enfermedades y dolencias
reflejadas en el cuerpo del cuy. El enfermo asiente con la cabeza si es cierto
o no para luego recibir una receta escrita o dictada como la siguiente: “Albañachi, cachiyuyo, borraja, canayuyo,
grama, pataconyuyo, violeta, ortiga pequeña, raíz de frutilla, dos clases de
milín, hoja de lechuga, rosas blancas, espino blanco, medio yuyo y linaza”.
Si la sigue al pie de la letra se curará pronto. Para corroborar estas
prácticas hasta el día de hoy muchas personas aún creen en la serranía ecuatoriana.
Entonces vemos que dentro de la
ritualidad el cuy tiene importancia pero si con este criterio no basta para
justificar el uso del animalito en mención dentro de las curaciones, espérate
que viene lo mejor.
A continuación les presento unas
gráficas realizadas por Dra. PhD. Lilia Chauca una gran investigadora de Perú
especializada en este animal en su libro “Producción de Cuyes” manifiesta que tiene
la mejor carne de todos los animales destinados para consumo.
Según el ESTUDIO de la FAO (Organización
de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) las cuyes hembras
tienen de 3 a 4 crías por parto y si son de 4 a 5 partos al año, entonces una
cuy hembra tiene aproximadamente 20 cuyes al año. Si un macho se puede
reproducir con 13 cuyes hembras al año entonces ¿cuántos son en total? Saca tú
calculadora y verás que es arrto cuy. Te ahorro el cálculo, 260 crías al año
por macho y si las estadísticas poblacionales dicen que hay más hembras que
machos, entonces creo que si nos ponemos a criar cuyes nos iría mejor
jajajajajaja.
Pero ¿Qué tiene que ver comer cuy
con el ritual?, pues, hay que entender que si el cuy aporta tanto al ser humano,
entonces su producción debería ser en masa para alcanzar a cubrir la demanda de
los pueblos andinos. Entendiendo que Cotopaxi es una provincia con una población
mayoritaria indígena, entonces debería estar entre las provincias que más cría
cuyes. A continuación unos datos interesantes tanto nacionales como
provinciales:
En el Ecuador según el MAGAP, la
crianza de cuyes es una de las de mayor demanda por provincia, aquí el mapa de producción:
Yo pregunto después de estos
datos, ¿Acaso en Latacunga no hay suficiente producción como para abastecer la
demanda de comercio y de uso ceremonial?
En el país tenemos una producción
de 50 millones de cuyes aproximadamente, y la provincia de Cotopaxi tiene el
11% de esa producción, como lo indica el gráfico siguiente:
Entonces si Cotopaxi caso específico
produce aproximadamente 5 millones de cuyes anualmente, ¿será lógico morirse de
iras por uno o dos cuycitos que se usan para el ceremonial?
Ahora hablemos de la Mama Negra,
dentro de esta fiesta los Huacos representan
a los curanderos de este terruño, como dato curioso ¿Sabías que Latacunga entre
otros significados hace alusión a ser el “asiento del nuevo curandero”? ¿Cuántos
curanderos había? ¿Qué hacían ellos? ¿de dónde vinieron? Tajcunga viene del
vocablo Kichwa, y si vamos a un proceso de conquista, propiamente fuimos
influenciados por los Incas, otro dato curioso ¿Sabías que Tacunga era el sitio
de descanso REAL del Inca? Por lo tanto sus costumbres vinieron para quedarse y
fusionarse con otras que ya existían. Ahora podría hacer referencia también a
que los Huacos según Paulo Carvallo Neto provienen de los “abrazadores o
protectores” que según la leyenda defendieron a Atahualpa (su nombre completo
era Shiry Caran Atabalipa Yupangui Duchicela Gran Supay del Tahuantinsuyo) por
lo tanto este sitio FUE IMPORTANTE EN LA EPOCA INCAICA.
Pero como que nos estamos alejando
un poquito del tema ¿cierto? Bueno regresando al cuy, perdón al punto, este
animalito al ser usado como elemento ancestral ¿sufre o no sufre?, hay muchos
que usan la religión como para defender a los animales, pues un versículo manifiesta
en Gen 1:28: “Fructificad y multiplicaos,
y llenad la tierra, y sojuzgadla”, ¿acaso la última palabra etimológicamente
no significa “someter a la fuerza, ser el que manda sobre las bestias”? pues
creo que ya le metí mucho, sin embargo es algo para reflexionar, esta cita la
hice sin el ánimo de ofender a ninguna persona practicante ni mucho menos abrir
un debate innecesario en contra de obedecer la Biblia.
Pero bueno, a la final ¿sufre o
no Carlos? Según estudios científicos todo en la naturaleza fluye, y cuando se
corta su corriente de energía llamada vida, claro que existe sufrimiento pero
esto es necesario ya que el hombre vino a administrar los recursos de la
naturaleza en beneficio de su supervivencia.
Yo pregunto ¿y si estás muriendo de
cáncer y la única cura que tuvieses fuese el cuy, lo comerías?, si tu respuesta
es NO, así sea porque eres animalista o no te gusta comer “ratas” (uy no puchi)
entonces ¿cómo harían nuestros ancestros para curarse? Pero ahora me dirás que
existe medicina que puede ayudar a curar más rápido, entonces si eres
animalista que fomenta lo natural, ¿Por qué ahora me dices que es mejor la
medicina NO NATURAL? Creo que eso se llama doble moral.
Pero si no eres ni de un bando ni
del otro y te da igual, pues bueno tu criterio quizá sea, que cada uno sea
feliz como quiera, pero ese no es el punto. Muchos decimos que rescatemos las
costumbres y tradiciones, ¿acaso el reciclaje no es una práctica que tenían
nuestros ancestros para hacer instrumentos musicales con los huesos para que
luego estos se mejoren con el transcurso del tiempo y ahora se usen para que tu
escuches tu música clásica favorita? Entonces si fomentas el reciclaje como
práctica ambientalista porque estás en contra de otras prácticas que BENEFICIAN
AUN MÁS al ser humano.
Bueno bueno, como que ya hablé
mucho y no dije nada, o ya te enojaste conmigo y estás pensando que no es
válido nada de lo que digo. Quiero terminar diciendo, que está bien que se cuiden
animales y según la Carta Magna hay animales de consumo y domésticos, por lo
que hay que saber emitir un criterio en base de documentación e investigación,
no por un simple sentimiento de pena diciendo “pobrecito el animalito”.
A criterio personal este elemento
debe ser analizado al igual que la misma fiesta, antropológicamente desde cada
individuo y personaje de la comparsa. En este caso el soplador de la festividad
hace alusión a una corriente de la espiritualidad llamada “Naturalista” y usa a
este animal para revivir las costumbres ancestrales.
Al parecer esta lucha tan grande
que han llevado los grupos animalistas se ve resumida en tan minúsculas ocasiones
donde uno como espectador dice ¡Qué bonito! O los niños y niñas les dicen a sus
mamás ¡Mira mira al cuicito, mami!, a los turistas les causa asombro y a otros
nos evoca la pregunta ¿Qué tan prudente es hacer uso del animalito como
elemento ritual dentro de una fiesta tan importante como La Mama Negra? ¿Acaso
no hay suficiente producción de cuyes en el país para al menos hacer uso de uno
o dos animalitos para este ritual? ¿Acaso tus cosméticos no son el resultado de
experimentos con animales? ¿Acaso querer hacer de Latacunga un lugar más
turístico con esta práctica, es un atentado contra la naturaleza? ¿Qué me dicen
entonces de los caballos donde cabalgan los personajes?
Una última pregunta ¿Acaso no se
dan cuenta que todo lo que es de la Pacha Mama regresa a ella mismo y todos cumplimos
el ciclo vital? Creo que hace falta muchísimo por conversar para llegar a un
acuerdo, este artículo vuelvo y repito no es en contra de ninguna institución ni
alguien en particular, simplemente es para abrir nuevamente el debate y llegar
a la reflexión, entendiendo un poquito más del porqué de las cosas. ¿Me cachas?
Bueno, nos vemos en la Mama Negra. Kaya kama,
si ignoras nuestra ancestralidad pues significa “NOS VEREMOS PRONTO”.




