lunes, 24 de septiembre de 2018



AL CUY, ¿prefieres comerlo o cuydarlo?




Cuy, cui, cerdito o conejillo de indias, Guinea Pig, cobaya o cobayo, es un animal que existe hace 5 millones de años en el continente americano y fue domesticado hace más de 2000 años en la región andina de Sudamérica con tres funcionalidades: familiar - tradicional, cultural - espiritual, exhibición y compañía, los Incas ya conocían las propiedades de este animalito y lo tenían como alarma de malos espíritus, alimento (ya que su carne tiene propiedades anticancerígenas) y sobre todo lo usaban en las actividades curativas.

Los INCAS para la llegada de los españoles ya tecnificaron la crianza y consumo del cuy como símbolo de salud, por lo que debemos entender que Perú lleva de ventaja 20 años al Ecuador en temas de SALUD ANCESTRAL. ¿Sabías que antes de los Incas, los aborígenes del Ecuador usaban la piedra Obsidiana (piedra negra) como espejo para hacer las limpias creyendo que absorbía las malas energías? Pero ¿Qué tiene que ver una piedra en todo esto? El cuy negro es comúnmente el más usado para hacer los rituales curativos ya que dentro de los SABERES ANCESTRALES se cree que funciona como símil de lo que padece el alma o en términos médicos como RAYOS X.

¿Pero en que consiste el ritual? Primeramente asiste el paciente donde el curandero, éste último elige el cuy hembra para los varones y macho para las mujeres, debe tener una semana de nacido, primero esparce especias o sahumaría al enfermo para posterior pasar al animal frotándolo por todo el cuerpo, haciendo oraciones. Una vez terminado, procede a abrir al animal o con el cuchillo u otros curanderos/as más hábiles lo hacen con la uña del dedo meñique, miran cuidadosamente e interpretan las enfermedades y dolencias reflejadas en el cuerpo del cuy. El enfermo asiente con la cabeza si es cierto o no para luego recibir una receta escrita o dictada como la siguiente: “Albañachi, cachiyuyo, borraja, canayuyo, grama, pataconyuyo, violeta, ortiga pequeña, raíz de frutilla, dos clases de milín, hoja de lechuga, rosas blancas, espino blanco, medio yuyo y linaza”. Si la sigue al pie de la letra se curará pronto. Para corroborar estas prácticas hasta el día de hoy muchas personas aún creen en la serranía ecuatoriana.
Entonces vemos que dentro de la ritualidad el cuy tiene importancia pero si con este criterio no basta para justificar el uso del animalito en mención dentro de las curaciones, espérate que viene lo mejor.
A continuación les presento unas gráficas realizadas por Dra. PhD. Lilia Chauca una gran investigadora de Perú especializada en este animal en su libro “Producción de Cuyes” manifiesta que tiene la mejor carne de todos los animales destinados para consumo.




Según el ESTUDIO de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) las cuyes hembras tienen de 3 a 4 crías por parto y si son de 4 a 5 partos al año, entonces una cuy hembra tiene aproximadamente 20 cuyes al año. Si un macho se puede reproducir con 13 cuyes hembras al año entonces ¿cuántos son en total? Saca tú calculadora y verás que es arrto cuy. Te ahorro el cálculo, 260 crías al año por macho y si las estadísticas poblacionales dicen que hay más hembras que machos, entonces creo que si nos ponemos a criar cuyes nos iría mejor jajajajajaja.
Pero ¿Qué tiene que ver comer cuy con el ritual?, pues, hay que entender que si el cuy aporta tanto al ser humano, entonces su producción debería ser en masa para alcanzar a cubrir la demanda de los pueblos andinos. Entendiendo que Cotopaxi es una provincia con una población mayoritaria indígena, entonces debería estar entre las provincias que más cría cuyes. A continuación unos datos interesantes tanto nacionales como provinciales:

En el Ecuador según el MAGAP, la crianza de cuyes es una de las de mayor demanda por provincia, aquí el mapa de producción:






Yo pregunto después de estos datos, ¿Acaso en Latacunga no hay suficiente producción como para abastecer la demanda de comercio y de uso ceremonial?
En el país tenemos una producción de 50 millones de cuyes aproximadamente, y la provincia de Cotopaxi tiene el 11% de esa producción, como lo indica el gráfico siguiente:





Entonces si Cotopaxi caso específico produce aproximadamente 5 millones de cuyes anualmente, ¿será lógico morirse de iras por uno o dos cuycitos que se usan para el ceremonial?   

Ahora hablemos de la Mama Negra, dentro de esta fiesta los Huacos representan a los curanderos de este terruño, como dato curioso ¿Sabías que Latacunga entre otros significados hace alusión a ser el “asiento del nuevo curandero”? ¿Cuántos curanderos había? ¿Qué hacían ellos? ¿de dónde vinieron? Tajcunga viene del vocablo Kichwa, y si vamos a un proceso de conquista, propiamente fuimos influenciados por los Incas, otro dato curioso ¿Sabías que Tacunga era el sitio de descanso REAL del Inca? Por lo tanto sus costumbres vinieron para quedarse y fusionarse con otras que ya existían. Ahora podría hacer referencia también a que los Huacos según Paulo Carvallo Neto provienen de los “abrazadores o protectores” que según la leyenda defendieron a Atahualpa (su nombre completo era Shiry Caran Atabalipa Yupangui Duchicela Gran Supay del Tahuantinsuyo) por lo tanto este sitio FUE IMPORTANTE EN LA EPOCA INCAICA.

Pero como que nos estamos alejando un poquito del tema ¿cierto? Bueno regresando al cuy, perdón al punto, este animalito al ser usado como elemento ancestral ¿sufre o no sufre?, hay muchos que usan la religión como para defender a los animales, pues un versículo manifiesta en Gen 1:28: “Fructificad y multiplicaos, y llenad la tierra, y sojuzgadla”, ¿acaso la última palabra etimológicamente no significa “someter a la fuerza, ser el que manda sobre las bestias”? pues creo que ya le metí mucho, sin embargo es algo para reflexionar, esta cita la hice sin el ánimo de ofender a ninguna persona practicante ni mucho menos abrir un debate innecesario en contra de obedecer la Biblia.

Pero bueno, a la final ¿sufre o no Carlos? Según estudios científicos todo en la naturaleza fluye, y cuando se corta su corriente de energía llamada vida, claro que existe sufrimiento pero esto es necesario ya que el hombre vino a administrar los recursos de la naturaleza en beneficio de su supervivencia.

Yo pregunto ¿y si estás muriendo de cáncer y la única cura que tuvieses fuese el cuy, lo comerías?, si tu respuesta es NO, así sea porque eres animalista o no te gusta comer “ratas” (uy no puchi) entonces ¿cómo harían nuestros ancestros para curarse? Pero ahora me dirás que existe medicina que puede ayudar a curar más rápido, entonces si eres animalista que fomenta lo natural, ¿Por qué ahora me dices que es mejor la medicina NO NATURAL? Creo que eso se llama doble moral.

Pero si no eres ni de un bando ni del otro y te da igual, pues bueno tu criterio quizá sea, que cada uno sea feliz como quiera, pero ese no es el punto. Muchos decimos que rescatemos las costumbres y tradiciones, ¿acaso el reciclaje no es una práctica que tenían nuestros ancestros para hacer instrumentos musicales con los huesos para que luego estos se mejoren con el transcurso del tiempo y ahora se usen para que tu escuches tu música clásica favorita? Entonces si fomentas el reciclaje como práctica ambientalista porque estás en contra de otras prácticas que BENEFICIAN AUN MÁS al ser humano.

Bueno bueno, como que ya hablé mucho y no dije nada, o ya te enojaste conmigo y estás pensando que no es válido nada de lo que digo. Quiero terminar diciendo, que está bien que se cuiden animales y según la Carta Magna hay animales de consumo y domésticos, por lo que hay que saber emitir un criterio en base de documentación e investigación, no por un simple sentimiento de pena diciendo “pobrecito el animalito”.

A criterio personal este elemento debe ser analizado al igual que la misma fiesta, antropológicamente desde cada individuo y personaje de la comparsa. En este caso el soplador de la festividad hace alusión a una corriente de la espiritualidad llamada “Naturalista” y usa a este animal para revivir las costumbres ancestrales.

Al parecer esta lucha tan grande que han llevado los grupos animalistas se ve resumida en tan minúsculas ocasiones donde uno como espectador dice ¡Qué bonito! O los niños y niñas les dicen a sus mamás ¡Mira mira al cuicito, mami!, a los turistas les causa asombro y a otros nos evoca la pregunta ¿Qué tan prudente es hacer uso del animalito como elemento ritual dentro de una fiesta tan importante como La Mama Negra? ¿Acaso no hay suficiente producción de cuyes en el país para al menos hacer uso de uno o dos animalitos para este ritual? ¿Acaso tus cosméticos no son el resultado de experimentos con animales? ¿Acaso querer hacer de Latacunga un lugar más turístico con esta práctica, es un atentado contra la naturaleza? ¿Qué me dicen entonces de los caballos donde cabalgan los personajes?


Una última pregunta ¿Acaso no se dan cuenta que todo lo que es de la Pacha Mama regresa a ella mismo y todos cumplimos el ciclo vital? Creo que hace falta muchísimo por conversar para llegar a un acuerdo, este artículo vuelvo y repito no es en contra de ninguna institución ni alguien en particular, simplemente es para abrir nuevamente el debate y llegar a la reflexión, entendiendo un poquito más del porqué de las cosas. ¿Me cachas?  Bueno, nos vemos en la Mama Negra. Kaya kama, si ignoras nuestra ancestralidad pues significa “NOS VEREMOS PRONTO”.