lunes, 12 de febrero de 2018

DE WARMILLA EN LA COCINA DE LA ABUELA


Cuántos de nosotros no hemos estado dentro de una tullpa, donde la abuelita cocinaba manjares que olían tan rico que metíamos la mano en la olla para probarlo, de repente un “Guambra carajo” acompañado con un cucharaso de madera nos espantaba y nos íbamos a la mesa a esperar nos sirva; eran tan deliciosas esas preparaciones que nos chupábamos hasta el plato.

Las abuelitas sí que sabían atinarle a la sal, al condimento, y siempre decían que era “amor” el secreto del sabor, que bueno ahora sabemos que era Maggi, la plantita que tenía adorando la abue, y ahora es un cubito. Recuerdas cuando llegabas de jugar afuera y ella siempre te llamaba “a comeeeer…!” y sabíamos que nos esperaba una experiencia gastronómica que ni con receta en mano la podemos hasta ahora igualar, y toca llamar a mamá o mama suegra para ver si nos sale algo parecida; en fin esos tiempos fueron los mejores, ahora lo instantáneo lo preparamos por eso mismo, porque es instantáneo, pero había una preparación que en la historia era una de las más rápidas de hacer: el famoso TIMBUSHKA.

Quien no comió ese locro, caldo, sopa, potaje espeso o chuyo, como salga, con carnesita, col, mote, papa que calentaba en esas tardes de un chachay feo. Ese plato tiene una historia interesante, comenzaré por explicarte de donde viene la palabra.

En Latacunga tenemos un sitio llamado Timbug Pugyu, que quienes han leído las leyendas de esta tierra sabrán que es hoy conocido como “La Laguna”, y si no pues ya lo saben, como vemos tienen una similar raíz epistemológica TIMBUG que significa “hervir”, o también significa “lo que está a la vista”, (recuerden que hay muchos significados de las palabras porque tuvimos infinidad de dialectos encontrados en este pupo del país) este caldito rapidito de hacer, se lo preparaba con lo que se tenía a la mano, ingredientes netamente andinos, el mote, bueno ese fue traído por los incas allá por el Siglo XV, pero se hervían y listo a calentarse.

En el siglo XVI, a sus mediados, los españoles trajeron entre otros animales a las reses, y se crearon los primeros Matarifes, ya con la llegada de los franceses, las técnicas de cocción “mejoraron” y dieron un salto grande en la gastronomía ecuatoriana. En la sierra el plato en mención era preparado como ya se dijo para los fríos,  y necesitó de una proteína para hacerlo mucho más delicioso, el pecho de la res, y es aquí donde entra el otro vocablo del que proviene el nombre TIMBUSHKA.
Timpuchi, según un Diccionario interesante Incaico, proviene del ingashimi, que significa: “hacer hervir por mucho tiempo”, es decir esta carne necesitaba cocinarse bien bien para poder comerla con el caldito hecho rapidito.

Bueno ahora eso ya se está perdiendo. Por cierto me olvidaba que también hace no mucho tiempo se decía cuando se jugaba ecuavoley “les ganamos timbushka” o cuando se construye una casa se decía “hagamos timbushka la obra”, haciendo referencia a que se ganó rápido el partido o se terminó rápido el trabajo. Amigo, amiga lector, es mucho más satisfactorio intentar cocinar nosotros así se nos queme hasta el agua, que andar poniendo en el micro 3 minutos y ya, por eso andan irkis irkis.


Espero te haya gustado y si lo leíste hasta aquí, TIMBUSHKEALO (compártelo rápido). HASTA UNA PRÓXIMA.



1 comentario:

  1. Jajaja muy lindo... me recordo el tiempo en el que mi abuelita aún vivía... :D

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